“Nadie te dice que hay amores de los que debes huir porque son asesinos.
Te confunden, te pierden y un día te miras al espejo sin reconocerte, pues has sido tantas personas, en tan poco tiempo, que no sabes cuál es la real. Los sentimientos se revuelven y hacen que pongas en tela de juicio todo aquello que juraste que no ibas a hacer jamás.
Y es que nadie te dice que hay amores que te vuelven egoísta.Olvidas eso de ‘no hagas lo que no quieres que te hagan’ y lo haces una y otra vez. Encuentras algo satisfactorio en las cosas malas, se convierte en una adicción que no es fácil dejar. Es como si comieras aquello que dicen que te hará daño, pero al paladar le parece delicioso y te disculpas con tu cuerpo cada vez que lo haces, pero existe esa parte que el ego domina y sonríes porque, más que sufrirlo, lo estás gozando.
Y es que nadie te dice que hay amores que debes compartir.Al final del día recuerdas la escena como una película donde se besan mientras la pantalla comienza a desvanecerse en negro devolviéndote a la realidad. Realidad donde tú estás sola y él está con su verdadera mujer. El cielo no es tan azul como hace rato ni la miel tan dulce como pensabas. En tu mente, tu boca y su boca se transforma en su boca y la boca de otra, y debes esperar hasta que la sonrisa que es para ella vuelva a ser tuya mientras ella no está.Las migajas de todos modos sacian el hambre de tu soledad.
Y es que nadie te dice que hay amores que son para la autoestima.Para tu ego y el del otro, como azúcar para un niño. Como probar un dulce nuevo que quita la monotonía de su vida, te elevan y te hacen sentir bien, pero te dejan un dolor en las entrañas, en la boca, en el corazón. Al llegar la noche y poner la cabeza en la almohada tendrás remordimientos, cayendo en la cuenta que nadie te abrazará mientras recuerdas que sus brazos se envuelven en otro cuerpo. Te hacen sentir viva de nuevo, emocionarte, sentirte bonita, nerviosa, querida… a costa del bienestar de alguien más.
Y es que nadie te dice que no siempre te van a elegir.Sólo te quieren a oscuras y a escondidas. Sin abrazos a la luz del sol ni caminatas bajo las nubes. Con horarios fijos y limitados. Eterno segundo lugar.
Y es que nadie te dice que deberás morir o matar. Una parte de ti no querrá rendirse ni tampoco dañar a nadie, pero en el fondo siempre esperarás que él se la juegue y escoja por ti… y que el mundo arda.
martes, 10 de marzo de 2015
sábado, 17 de enero de 2015
Por favor no hagas promesas sobre el bidet.
Por favor no me abras más los sobres.
Por favor yo te prometo te esperaré
si es que paro de correr.
Por favor sigue la sombra de mi bebé.
Por favor no bebas más, no llores.
Por favor yo te prometo te escribiré
si es que para de llover.
¿Por qué me tratas tan bien,
me tratas tan mal?
¿Sabés que no aprendí a vivir?
A veces estoy tan bien,
estoy tan down.
Calambres en el alma.
Cada cual tiene un trip en el bocho
difícil que lleguemos a ponernos
de acuerdo.
Por favor no me abras más los sobres.
Por favor yo te prometo te esperaré
si es que paro de correr.
Por favor sigue la sombra de mi bebé.
Por favor no bebas más, no llores.
Por favor yo te prometo te escribiré
si es que para de llover.
¿Por qué me tratas tan bien,
me tratas tan mal?
¿Sabés que no aprendí a vivir?
A veces estoy tan bien,
estoy tan down.
Calambres en el alma.
Cada cual tiene un trip en el bocho
difícil que lleguemos a ponernos
de acuerdo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)